Izquierda Unida y la refundación de la izquierda

29 Noviembre 2009 – 15:45

La hegemonía política, económica e ideológica del capitalismo como sistema regulador de las sociedades en el siglo XXI es una de las mayores paradojas de la historia. Se trata de un sistema económico que condena a los países del Sur, pese a ser los mayores poseedores de riquezas naturales, a depender de los países ricos. Un sistema que necesita para sobrevivir que más de mil millones de personas subsistan con menos de dos dólares al día y que en los países más ricos no sólo se renuncie al pleno empleo, sino que se fundamente la inmensa acumulación de riqueza por unos pocos en elevadas tasas de desempleo (hoy casi un 20% y al alza en España) y en la generalización del trabajo precario e infrapagado para jóvenes, mujeres, trabajadores no especializados y profesionales de clases medias.

 

La capacidad de hegemonía ideológica del sistema –gracias a su poderoso oligopolio de ideas y medios de comunicación– es tal que hoy día la opinión pública lo asume de forma mayoritaria como el único posible, sin que los ciudadanos seamos capaces de creer en la viabilidad de un sistema social alternativo.

 

Muchos creemos que la dificultad para que se abran paso nuevas propuestas alternativas que se asuman como viables y deseables por la mayoría social obedece a la falta de consistencia de una alternativa política de izquierdas en España. Probablemente se debe a la ausencia de un amplio y plural movimiento político que aglutine a todas aquellas voces que desde lo más cotidiano (el mundo del trabajo, los movimientos sociales, el mundo académico y cultural, la defensa del medio ambiente y de la solidaridad internacional, la defensa de los derechos de la mujer y de la identidad sexual…) apuesten por hacer realidad un nuevo programa político que aspire a garantizar la totalidad de los derechos humanos –civiles y políticos, pero también sociales y económicos– recogidos en la Declaración Universal de 1948.

 

Ni la socialdemocracia europea ni, en especial, la española –apoyando la financiación a las grandes corporaciones financieras y con su renuncia a un sistema fiscal progresivo– apuestan hoy por otra opción que no sea gestionar el sistema capitalista en crisis para reflotarlo con rostro humano, para alborozo del gran capital financiero y especulativo.

En el olvido quedó también la apuesta de la socialdemocracia española por las libertades civiles, con la renuncia del Estado a exhumar los cuerpos de los miles de republicanos sepultados en fosas comunes, la supresión de la jurisdicción universal para la persecución de crímenes contra la humanidad, el retroceso del compromiso de España con los refugiados (con la nueva Ley de Asilo, aprobada por PP y PSOE), el endurecimiento de la Ley de Extranjería o su defensa de regímenes políticos como los de Colombia, Marruecos o Guinea Ecuatorial por los beneficios de las multinacionales españolas, cuyos intereses privados confunde el PSOE con los de todos los españoles.

Hace un año, la IX Asamblea Federal de IU lanzó como principal propuesta a la sociedad un llamamiento para la refundación de la izquierda anticapitalista, alternativa y transformadora de nuestro país, convencidos de que existe un espacio político en ese ámbito que, tal y como ocurre en Alemania, Francia, Portugal, Grecia y otros países de nuestro entorno, puede ser activamente ocupado por los ciudadanos.

 

Ese proceso de refundación ya ha empezado, pero no con el objetivo de que alcance sólo a lo que hoy está organizado en Izquierda Unida o lo que estuvo en el pasado. Las elecciones europeas evidenciaron que en España la única propuesta organizada de izquierda anticapitalista con suficiente implantación y entidad para vertebrar ese proceso es IU. Pero también pusieron de manifiesto que los resultados de la actual Izquierda Unida, sus actuales componentes y sus actuales propuestas no son suficientes para dar el salto cualitativo que requiere lanzar ese nuevo programa si queremos que tenga posibilidades reales de convertirse en alternativa de sistema social y de poder.

 

De forma unánime, los hombres y mujeres de IU lanzamos a toda la sociedad civil y, especialmente, a los activistas por los derechos humanos en el sentido más amplio (sindicalistas, feministas, ecologistas, defensores de lo público, trabajadores de la cultura…) una propuesta de construcción simultánea de ese nuevo programa político y de la organización que aspire a llevarlo a la práctica: sin exclusiones, sin limitaciones al elaborar nuevas propuestas políticas, sin miedo a debatir ideas para alcanzar grandes acuerdos, sin recelos y sin reproches por enfrentamientos pasados.

 

Un proceso en el que todas las mujeres y hombres de izquierdas participen de igual a igual al margen de su militancia política o social, articulado en torno a foros de elaboración de propuestas que deberán surgir en cualquier lugar de encuentro, de trabajo o de estudio. Un proceso de construcción del nuevo movimiento político y social que, conforme a los criterios participativos de elaboración de propuestas y toma de decisiones adoptados por el movimiento altermundista, ofrecerá soluciones reales a los problemas de la sociedad y llevará a la práctica esas soluciones, si la ciudadanía nos da el suficiente respaldo para hacerlo.

 

Es un proceso para poner en marcha una nueva izquierda anticapitalista que construya sobre el triste recuerdo de este sistema injusto uno nuevo republicano, federal, socialista y en equilibrio sostenible con nuestro planeta, en el que prime la justicia social y la igualdad de derechos de todos los ciudadanos del Estado. Es el momento de dejar de lamentarnos y sumarnos a la construcción de esta alternativa.

 

Enrique Santiago Romero es Secretario federal de Refundación y de Relaciones Políticas y Sociales de IU

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  1. 3 Responses to “Izquierda Unida y la refundación de la izquierda”

  2. Buenos días. Soy Jillian McLaughlin, una estudiante en los EE.UU. a una Universidad en Michigan. Estoy escribiendo una tesis de la jurisdicción universal en España y Bretaña. La mayoridad mi tesis constituye el caso contra Augusto Pinochet en 1998 el que Ud. y la Izquierda Unida apoyó.

    Estaré en Madrid de diecisiete de diciembre a diecinueve de diciembre. ¿Es posible entrevistar Ud. u otro miembro de IU? Yo le admiro y sus esfuerzos por los derechos humanos.

    Me agradecía muchísimo hablar con Ud.

    Muchas gracias.

    Sinceramente,

    Jillian McLaughlin
    k06jm05@kzoo.edu

    By Jillian McLaughlin on Dic 5, 2009

  3. El tema de la refundación de la izquierda, es, creo sin dudas, una tarea fundamental para conseguir un verdadero ámbito de igualdad y solidaridad.
    Para que ese sueño perseguido por tantos y tantos mártires, mujeres y hombres, se haga realidad, el mayor esfuerzo se debe concentrar en motivar y aglutinar a la juventud, es ahí donde debe coemnzar la refundación, es ahí donde está el punto de partida.
    Los más importantes momentos de rebeldía y compromiso en el siglo XX, se dieron dentro de los movimientos obreros y estudiantiles, por eso y en un momento en que la juventud está totalmente desanimada y descreida de la clase política, además de “bombardeada” por políticas consumistas y “distracciones” de cualquier índole, es de vital importancia “refundar la izquierda “desde la implicancia de la juventud.
    Este modelo capitalista no está muerto, es un “enfermo” que trasmite desde hace 200 años la misma “plaga” y con ella el contagio en toda una sociedad.
    Para que la juventud se sume, debemos atraerla con verdades y con trabajo, que sienta que no toda la clase política es igual, que hay gente comprometida, solidaria, capaz de dar lo mejor de sí por una sociedad más justa.

    By Daniel on Abr 29, 2010

  4. Hola amigos,
    He estado en el evento internacional y en la asamblea y he leído todos los documentos publicados al respecto y participado en el grupo de trabajo (político): Lo siento, pero no he visto nada de lo que anunciais (rebeldía, participación ciudadana), sino el mismo discurso largo y rancio de siempre, las mismas personas sentadas en los sillones, las quejas de los militantes de falta de democracia interna y la misma dinámica participativa (3 horas de teatro matinal y más de 2 horas de presentación de ponencias sin que quedara tiempo para el debate).
    ¿Cuál es la necesidad de presentar un documento que se ha publicado en la web y entregado a los participantes?. ¿Se piensa que la gente no lee o que no tiene cerebro?. Desde el siglo XIX hasta aquí, los trabajadores hemos evolucionado y aprendido; y, sobre todo, el concepto trabajo, y el de liderazgo, y el de mercado y el de capital, han cambiado.
    Si de verdad estáis dispuestos a considerar a los ciudadanos, yo estoy dispuesta a participar. Muchas gracias por la oportunidad de expresión.

    By Aurora Sotos on Jul 1, 2010

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